Vamos a ver, es un virus: Ni siquiera es un ser vivo (no puede reproducirse por si solo). Tampoco tiene conciencia, no juzga, no decide nada. El SARS-Cov-2 no es mas que una cadena de ARN y proteinas protegidas por lípidos cuya única misión es replicarse. Pero como no puede hacerlo por si mismo, utiliza un huesped para conseguirlo. Es un parásito obligado. Como destruimos el hábitat de su hospedador (Murcielago, parece ser) bajo presión selectiva salta a nuevos hospedadores para seguir replicándose, no le queda otra. "El virus se ocupa de sus propios asuntos" (Brum 2020). Ni siquiera le conviene matar a su hospedador, pues trunca sus posibilidades de seguir replicándose. Le interesa nuestra colaboración, no que nos muramos. Esto no es nada nuevo, ni lo será. Otros aparecieron (VIH, SARS-Cov-1, MERS, Gripe A...), más aparecerán. Más o menos virulentos, más o menos letales. El azar en la bioquímica de las mutaciones no es algo que podamos controlar.
Eliane Brum (2020) escribió "O virus somos nos". Tiene razón. Destruimos hábitats y modificamos los equilibrios de los ecosistemas, pensando que no va a tener consecuencias. Y los mercados, ese gran "ente" que abraza el sistema, en jaque-mate amenazando nuestra actual forma de vida. Pues parece que no nos podemos permitir parar la "producción" de un país. Todos nuestros ojos están ahora en la ciencia. La misma ciencia que dice que nos acercamos a un colapso ecológico, aunque a esa a los mercados no le interesa tanto. Aquí solo interesa "vacunar" momentaneamente un modelo cuyo destino es nefasto.
Tenemos que cambiar el cómo vivimos. Incluso algunos de nuestros hábitos. "Lo que está sucediendo hoy es exactamente lo contrario del aislamiento social. Hacía mucho tiempo que la gente, en todo el mundo, no socializaba tanto" (Brum, 2020). Ser conscientes de que debemos colaborar con el planeta y no ser su parásito. No seamos como los virus, nosotros sí tenemos conciencia y podemos elegir. Darnos cuenta de que el bien común está por encima de las libertades individuales. "Por eso, debemos unirnos en torno a un común global que proteja la única casa que todos tenemos" (Brum, 2020).
Referencia
Brum, Eliane (2020). El PAIS. Recuperado de: